Mercurio en el pescado: lo que debes saber
El mercurio es un metal pesado que llega a mares y océanos desde fuentes naturales y, sobre todo, por la contaminación industrial. Ciertas bacterias lo transforman en metilmercurio, su forma más tóxica.
Este compuesto pasa a las cadenas alimentarias marinas: el plancton contaminado es comido por peces pequeños, luego por peces más grandes, y así el mercurio se va acumulando en sus tejidos.
Cuanto más grande y viejo es el pez, mayor suele ser su concentración de mercurio.
Peces con alto contenido de mercurio
Tiburón 🦈
- Los tiburones viven muchos años y se alimentan de otros peces, por lo que acumulan grandes cantidades de mercurio.
- Su consumo frecuente puede provocar intoxicación por mercurio y daños neurológicos.
Pez espada
- Es un pez depredador de gran tamaño, conocido por presentar niveles muy elevados de mercurio.
- Se recomienda que mujeres embarazadas, lactantes y niños lo eviten por completo.
Atún patudo y atún de aleta amarilla
- El atún enlatado “light” suele contener menos mercurio.
- Sin embargo, especies como el atún patudo (bigeye) y el atún de aleta amarilla (yellowfin) tienden a acumular cantidades altas de mercurio, por lo que conviene limitarlos.
Caballa real (King mackerel)
- Considerada una de las especies más contaminadas con mercurio.
- No es recomendable consumirla de forma regular debido a su riesgo para la salud.
Pez de azulejos (Tilefish)
- Frecuente en el Golfo de México y catalogado entre los pescados con mayor contaminación por mercurio.
- Su consumo debería ser muy esporádico o evitarse, especialmente en grupos vulnerables.
Riesgos para la salud asociados al mercurio
El consumo excesivo de pescado con alto contenido de mercurio puede provocar:
- Daño en el sistema nervioso, especialmente en fetos y niños pequeños.
- Problemas en riñones e hígado por acumulación de mercurio.
- Dificultades de memoria, concentración y coordinación en adultos.
- Alteraciones digestivas y debilitamiento del sistema inmunitario.
Opciones de pescado más seguras
Existen pescados con bajo contenido de mercurio que, aun así, aportan abundantes proteínas y ácidos grasos omega‑3 beneficiosos para el corazón:

- Salmón
- Sardinas
- Anchoas
- Tilapia
- Bacalao
Incluir estas especies en la dieta permite aprovechar los beneficios del pescado reduciendo la exposición al mercurio.
Consejos para comprar y consumir pescado
- Elige peces más pequeños en lugar de grandes depredadores; suelen contener menos mercurio.
- Evita los pescados con alto contenido de mercurio durante el embarazo y la lactancia, así como en la alimentación infantil.
- No consumas pescados de alto mercurio más de una vez al mes, si decides incluirlos.
- Consulta las guías y recomendaciones oficiales de organismos como la FDA y la EPA para mantener un consumo de pescado seguro e informado.


