Salud

Delicia de tarta de queso de vainilla en capas sin horno

Tarta de Queso Cremosa por Capas

Una tarta de queso fría, suave y muy fácil de preparar, perfecta para cualquier ocasión especial o como postre rápido sin horno.


★ Ingredientes

Para la base

  • 1 ½ tazas de galletas tipo graham trituradas (o galletas María)
  • ⅓ taza de mantequilla derretida
  • 2 cucharadas de azúcar

Para la capa de cheesecake

  • 450 g (16 oz) de queso crema a temperatura ambiente
  • 1 taza de azúcar glas (azúcar en polvo)
  • 1 cucharadita de extracto de vainilla
  • 1 ½ tazas de nata para montar (crema para batir)

Para la cobertura

  • 1 paquete (100 g aprox. / 3.4 oz) de preparado instantáneo para pudín de vainilla
  • 2 tazas de leche fría
  • Galletas tipo graham trituradas para decorar

★ Instrucciones

1. Preparar la base

  1. En un bol, mezcla las galletas trituradas con la mantequilla derretida y el azúcar hasta obtener una textura similar a arena húmeda.
  2. Vierte la mezcla en el fondo de un molde desmontable o una fuente y presiona firmemente para formar una base compacta.
  3. Lleva al refrigerador mientras preparas la capa de queso.

2. Elaborar la capa de cheesecake

  1. Bate el queso crema hasta que quede muy suave y sin grumos.
  2. Incorpora el azúcar glas y el extracto de vainilla, mezclando hasta obtener una crema homogénea.
  3. En otro bol, monta la nata hasta que se formen picos firmes.
  4. Añade la nata montada a la mezcla de queso crema, integrándola con movimientos envolventes para mantener la textura aireada.
  5. Extiende esta crema sobre la base de galletas ya fría, alisando la superficie con una espátula.

3. Añadir la cobertura

  1. En un bol limpio, bate el preparado para pudín de vainilla con la leche fría hasta que espese.
  2. Cuando tenga una consistencia cremosa, vierte y distribuye suavemente sobre la capa de cheesecake, cubriéndola por completo.

4. Decorar

  • Espolvorea por encima más galletas trituradas para darle un toque crujiente y decorativo.

5. Refrigerar y servir

  1. Refrigera la tarta un mínimo de 4 horas, o mejor aún, durante toda la noche para que cuaje bien y las capas se asienten.
  2. Desmolda con cuidado, corta en porciones y sirve fría.

¡Disfruta de esta tarta de queso cremosa por capas, perfecta para compartir!