Ensalada de remolacha, manzana y zanahoria: sencilla, colorida y muy saludable
Esta ensalada fresca y llena de color combina la dulzura terrosa de la remolacha, el crujido de la manzana y la suavidad de la zanahoria. Es ligera, sabrosa y está cargada de nutrientes que benefician tu salud. Descubre cómo convertirla en un básico semanal de tu alimentación.
Por qué te va a encantar esta ensalada
1. Un auténtico cóctel de nutrientes
- Remolacha: Aporta abundantes antioxidantes, fibra y nitratos naturales que favorecen la circulación y la salud cardiovascular.
- Manzana: Rica en vitaminas y fibra, añade un toque crujiente y refrescante que equilibra los sabores.
- Zanahoria: Fuente excelente de betacarotenos y antioxidantes, ideal para cuidar la vista y la piel.
2. Fresca, ligera y muy equilibrada

- Funciona tanto como guarnición como plato ligero.
- Ofrece un dulzor natural sin necesidad de añadir azúcar refinado.
3. Rápida y muy fácil de preparar
- Requiere muy poco tiempo de preparación.
- No necesita cocción (si utilizas remolacha cruda) y ensucias pocos utensilios.
Ingredientes
- 2 remolachas medianas (crudas o ya cocidas)
- 1 zanahoria grande
- 1 manzana crujiente (tipo Granny Smith, Fuji u otra que te guste)
- Zumo de 1 limón
- 1 cucharada de aceite de oliva
- Una pizca de sal
- Opcionales para decorar y dar textura: perejil picado, semillas de sésamo o nueces troceadas
Cómo preparar la ensalada
1. Preparar las verduras
- Si usas remolacha cruda, pélala y rállala fina. Si está cocida, puedes rallarla o cortarla en dados pequeños, según tu gusto.
- Pela la zanahoria y rállala.
2. Cortar la manzana
- Retira el corazón de la manzana.
- Córtala en tiras finas tipo “bastón” o rállala para integrarla mejor en la mezcla.
3. Mezclar los ingredientes
- Coloca en un bol grande la remolacha, la zanahoria y la manzana.
- Mezcla bien para que los sabores se repartan de forma uniforme.
4. Preparar el aliño
- En un cuenco pequeño, combina el zumo de limón, el aceite de oliva y una pizca de sal.
- Bate ligeramente con un tenedor hasta obtener una emulsión sencilla.
5. Aliñar y servir
- Vierte el aliño sobre la ensalada.
- Mezcla bien hasta que todos los ingredientes queden bien impregnados.
- Añade por encima perejil, semillas de sésamo o nueces troceadas si quieres más sabor y textura.
Por qué incluir esta ensalada cada semana
- Efecto depurativo: La remolacha favorece la función del hígado, mientras que la manzana y la zanahoria ayudan a una buena digestión.
- Refuerzo del sistema inmunitario: Es rica en vitaminas como la C y la A, esenciales para mantener las defensas fuertes.
- Energía sostenida: Los azúcares naturales de estas frutas y verduras proporcionan energía gradual, sin picos bruscos.
Ideas para personalizar la receta
- Añade un puñado de pasas para un extra de dulzor natural.
- Incorpora una cucharada de yogur griego para darle cremosidad y más proteína.
- Espolvorea queso feta desmenuzado para un contraste salado muy sabroso.
Una ensalada para disfrutar y cuidarte
La ensalada de remolacha, manzana y zanahoria es una forma deliciosa de aumentar tu consumo de verduras y frutas en un solo plato. Prepárala al menos una vez a la semana y notarás cómo aporta color, frescura y bienestar a tu día a día.


