Ingredientes
Para la base
- Migas de galletas de chocolate
- Mantequilla derretida
- Azúcar
Para la salsa de frambuesa
- Frambuesas frescas o congeladas
- Agua
- Azúcar
- Maicena (fécula de maíz)
Para el relleno de cheesecake
- Chispas de chocolate blanco
- Nata líquida (crema) o mitad y mitad
- Queso crema
- Azúcar
- Huevos
- Extracto de vainilla
Preparación
1. Preparar la base
- Mezcla las migas de galleta de chocolate con la mantequilla derretida y el azúcar hasta obtener una textura arenosa y húmeda.
- Presiona la mezcla firmemente en el fondo de un molde desmontable (springform) formando una base uniforme.
- Reserva mientras preparas el resto de la receta.
2. Elaborar la salsa de frambuesa
- Coloca las frambuesas en una cacerola junto con el agua y el azúcar.
- Lleva a ebullición a fuego medio, removiendo de vez en cuando.
- Disuelve la maicena en un poco de agua fría y añádela a la mezcla de frambuesa, cocinando hasta que espese ligeramente.
- Pasa la salsa por un colador fino para eliminar las semillas y obtener una salsa suave. Deja enfriar.
3. Preparar el relleno de cheesecake
- Funde las chispas de chocolate blanco junto con la nata o la mezcla mitad y mitad, al baño maría o en tandas cortas en el microondas, removiendo hasta obtener una crema homogénea.
- En un bol grande, bate el queso crema con el azúcar hasta que la mezcla quede lisa y sin grumos.
- Incorpora los huevos uno a uno, mezclando bien después de cada adición.
- Agrega la vainilla y, por último, integra la mezcla de chocolate blanco fundido, batiendo hasta que todo quede bien combinado.
4. Montar el cheesecake
- Vierte aproximadamente la mitad del relleno de cheesecake sobre la base de galletas en el molde.
- Coloca cucharadas de salsa de frambuesa sobre la superficie del relleno.
- Cubre con el resto de la mezcla de cheesecake.
- Añade más cucharaditas de salsa de frambuesa por encima y, con la punta de un cuchillo o un palillo, realiza movimientos suaves para crear un efecto marmoleado, formando el característico remolino de frambuesa.
5. Hornear y enfriar
- Precalienta el horno a 325°F (unos 160°C).
- Envuelve la base del molde desmontable con papel de aluminio para evitar que entre agua.
- Coloca el molde dentro de una bandeja profunda y llena la bandeja con agua caliente hasta alcanzar aproximadamente la mitad de la altura del molde, creando un baño María.
- Hornea hasta que los bordes estén cuajados y el centro aún se vea ligeramente tembloroso.
- Apaga el horno y deja el cheesecake dentro con la puerta entreabierta para que se enfríe gradualmente, lo que ayuda a prevenir grietas.
- Cuando esté a temperatura ambiente, refrigera durante varias horas, preferiblemente toda la noche, hasta que esté completamente frío y firme.
Conclusión
Este cheesecake de chocolate blanco con remolino de frambuesa es un auténtico protagonista en cualquier mesa, ideal para sorprender a tus invitados.
La textura sedosa y cremosa del cheesecake, combinada con el toque ácido y colorido de la salsa de frambuesa, ofrece un postre equilibrado, espectacular a la vista y delicioso en cada bocado.
¡Disfrútalo!


