¿Para qué sirve el pequeño orificio del lavabo?
Si observas con atención la mayoría de los lavabos del baño, verás un pequeño orificio situado cerca del grifo. A simple vista puede parecer un detalle sin importancia o incluso algo decorativo, pero en realidad cumple una función muy específica y útil.
La función real de este pequeño agujero
Este discreto orificio, que suele ubicarse aproximadamente a un tercio de la altura de la cubeta del lavabo, forma parte de un diseño pensado para prevenir problemas futuros. No es un capricho del fabricante, sino un elemento de seguridad incorporado al propio lavabo.
El agujero está conectado al sistema de desagüe. Gracias a esto, actúa como orificio de rebosadero:

- Cuando el grifo queda abierto por descuido.
- Cuando dejamos el lavabo llenándose mientras hacemos otra cosa (contestar una llamada, abrir la puerta, etc.).
- Cuando el tapón está cerrado y el agua sigue corriendo.
En estas situaciones, una vez que el agua alcanza aproximadamente las dos terceras partes de la altura del lavabo, comienza a entrar por el orificio de rebosadero y se dirige directamente al desagüe.
De esta manera se evita que el agua sobrepase el borde, caiga al suelo y termine inundando el baño.
La parte negativa: malos olores y suciedad
Aunque el orificio de rebosadero es muy útil, también puede convertirse en un pequeño foco de problemas:
- Está situado en una zona difícil de limpiar.
- Suele acumular humedad, restos de jabón y suciedad.
- Es un entorno ideal para la proliferación de bacterias y moho.
Con el tiempo, todo esto puede provocar malos olores que parecen salir del propio lavabo, incluso cuando el baño está limpio en general.
Cómo eliminar el mal olor del orificio del lavabo
Si notas un olor desagradable en el baño, y sospechas que procede de ese pequeño agujero, puedes limpiar el interior de la tubería con un método sencillo, económico y ecológico: una mezcla de vinagre y bicarbonato de sodio.
Pasos para limpiar el orificio de rebosadero
-
Prepara la mezcla
Mezcla bicarbonato de sodio con vinagre blanco. No necesitas medidas exactas, pero procura usar suficiente cantidad para llenar el orificio y parte del conducto. -
Vierte la mezcla en el orificio
Coloca la mezcla directamente dentro del pequeño agujero del lavabo. Hazlo despacio, porque se producirá una reacción efervescente. -
Deja actuar de 5 a 10 minutos
Durante este tiempo, la reacción química ayuda a despegar la suciedad, restos de jabón y posibles depósitos acumulados en las paredes de la tubería. -
Enjuaga con agua tibia
Pasado el tiempo de actuación, abre el grifo y deja correr agua caliente o tibia por el lavabo para arrastrar los residuos desprendidos y completar la limpieza.
Un baño más fresco y un lavabo mejor cuidado
Este sencillo procedimiento no solo ayuda a eliminar olores desagradables que salen del pequeño orificio del lavabo, sino que también contribuye a mantener más limpios los conductos de desagüe.
Con una limpieza periódica del orificio de rebosadero, tu baño se mantendrá más fresco, higiénico y libre de malos olores, aprovechando al máximo esta característica tan útil del diseño del lavabo.


