Cheesecake de chocolate blanco y fresas
Si buscas un postre cremoso, elegante y fácil de disfrutar en cualquier ocasión, este cheesecake de chocolate blanco con fresas es una excelente opción. Combina una base crujiente de galleta, un relleno suave y rico en sabor, y un acabado irresistible con más fresas y chocolate blanco.
Ingredientes
Para la base
- 1 1/2 tazas de galletas tipo graham trituradas
- 1/3 de taza de mantequilla derretida
- 1/4 de taza de azúcar refinada
Para el relleno
- 450 g de queso crema, a temperatura ambiente
- 1 taza de chocolate blanco derretido y ya frío
- 1/2 taza de azúcar
- 2 cucharaditas de extracto de vainilla
- 1 huevo grande
- 1 taza de fresas frescas picadas
Para la cobertura
- 1/2 taza de fresas frescas picadas
- 1/4 de taza de chispas de chocolate blanco derretidas
Preparación
- Precalienta el horno a 350°F.
- En un recipiente, mezcla las migas de galleta con la mantequilla derretida y el azúcar hasta obtener una textura húmeda y uniforme.
- Presiona esta mezcla en el fondo de un molde de 9 pulgadas, procurando que quede bien nivelada.
- En otro bol, bate el queso crema hasta que quede completamente suave.
- Incorpora el chocolate blanco derretido, el azúcar y la vainilla. Mezcla bien hasta integrar todos los ingredientes.
- Agrega el huevo y bate hasta que la preparación quede homogénea.
- Añade las fresas picadas con movimientos suaves para distribuirlas sin romper demasiado la fruta.
- Vierte el relleno sobre la base y extiéndelo de manera uniforme.
- Hornea durante 45 a 50 minutos.
- Apaga el horno y deja que el cheesecake se enfríe lentamente dentro durante 1 hora.
- Luego refrigéralo por al menos 4 horas, aunque lo ideal es dejarlo toda la noche.
- Antes de servir, decora con las fresas picadas y el chocolate blanco derretido.
Tiempo de preparación
- Preparación: 20 minutos
- Cocción: 50 minutos
- Tiempo total: 70 minutos + tiempo de enfriado
Información nutricional
- Aproximadamente: 420 kcal por porción
Porciones
- Varias porciones, según el tamaño del corte
Sugerencia para servir
Sirve este cheesecake de fresas y chocolate blanco bien frío para disfrutar mejor su textura cremosa y su sabor delicado.
Disfrútalo.



