Salud

Receta de Cazuela Cremosa de Brócoli al Horno con Tomates y Col Rizada

Cazuela cremosa de brócoli con tomates y kale al horno

¿Buscas un plato completo, reconfortante y a la vez cargado de verduras? Esta cazuela cremosa de brócoli con tomates y kale al horno es una opción ideal. Combina vegetales llenos de color, una salsa suave y cremosa y un toque de queso gratinado que la convierte en un acompañamiento perfecto o incluso en un plato principal vegetariano.

Este gratinado es una forma deliciosa de disfrutar verduras ricas en nutrientes en un formato muy casero y apetecible. Es fácil de preparar, flexible en ingredientes y se adapta a cualquier comida: desde una cena entre semana hasta una reunión en familia. Pruébala y disfruta de toda su cremosidad y sabor a queso.


Ingredientes

Para la cazuela

  • 2 tazas (200 g) de flores de brócoli
  • 2 tazas (100 g) de kale (col rizada) fresco, picado
  • 1 taza (150 g) de tomates cherry, cortados a la mitad
  • 1 taza (120 g) de queso mozzarella rallado
  • 1/2 taza (50 g) de queso parmesano rallado
  • 1 taza (240 ml) de crema de leche (nata para cocinar)
  • 2 dientes de ajo, finamente picados
  • 1/2 cucharadita de orégano seco
  • 1/2 cucharadita de albahaca seca
  • Sal y pimienta negra al gusto

Para la cobertura

  • 1/2 taza (60 g) de pan rallado
  • 2 cucharadas (30 g) de mantequilla sin sal, derretida
  • 1 cucharada (15 g) de perejil fresco picado (opcional)

Instrucciones

Paso 1: Preparar las verduras

  1. Precalienta el horno a 375°F (190°C) y engrasa ligeramente una fuente para horno de 9×13 pulgadas (aprox. 23×33 cm).
  2. Cocina al vapor los ramilletes de brócoli durante 3–4 minutos, hasta que adquieran un color verde intenso y estén algo tiernos, pero aún firmes. Reserva.
  3. En un bol grande, mezcla el kale picado y los tomates cherry con el brócoli al vapor. Remueve con suavidad para combinar.

Paso 2: Preparar la salsa cremosa

  1. Coloca la crema de leche en un cazo mediano y calienta a fuego medio.
  2. Incorpora el ajo picado, el orégano, la albahaca, la sal y la pimienta. Cocina, removiendo continuamente, hasta que la mezcla esté bien caliente y comience a espesar ligeramente (unos 3–5 minutos).
  3. Retira del fuego y añade 1/2 taza de mozzarella y 1/4 de taza de parmesano. Remueve hasta que los quesos se fundan por completo y la salsa quede homogénea.

Paso 3: Montar la cazuela

  1. Vierte la salsa cremosa sobre la mezcla de verduras y mezcla hasta que todo quede bien cubierto.
  2. Pasa la preparación a la fuente para horno preparada, extendiendo en una capa uniforme.
  3. Espolvorea por encima el resto de la mozzarella y del parmesano.

Paso 4: Añadir la cobertura crujiente

  1. En un bol pequeño, combina el pan rallado con la mantequilla derretida y mezcla hasta que el pan se humedezca de manera uniforme.
  2. Reparte esta mezcla de pan rallado sobre la superficie de la cazuela.
  3. Si lo deseas, añade el perejil fresco picado por encima para dar color y un toque extra de sabor.

Paso 5: Hornear

  1. Lleva la cazuela al horno precalentado y hornea de 20 a 25 minutos, o hasta que la superficie esté dorada y burbujeante.
  2. Saca la fuente del horno y deja reposar unos 5 minutos antes de servir, para que la salsa se asiente ligeramente.

Consejos para un mejor resultado

  • Usa ingredientes frescos: El brócoli y el kale frescos aportan mejor textura y sabor. Si utilizas verduras congeladas, descongélalas por completo y escurre bien el exceso de agua.
  • Personaliza la receta: Puedes añadir pollo cocido, tocino (bacon) crujiente o champiñones salteados para sumar proteínas y más sabor.
  • Varía los quesos: Sustituye la mozzarella por cheddar, Gruyère u otro queso que funda bien, según el perfil de sabor que prefieras.

Conservación y recalentado

  • Guarda la cazuela ya horneada en el refrigerador hasta 3 días, bien tapada.
  • Para recalentar, calienta porciones individuales en el microondas o recalienta la fuente completa en el horno a 350°F (175°C) hasta que esté caliente en el centro.
  • Si deseas congelar, es mejor hacerlo antes de hornear: congela la cazuela sin cocer hasta 1 mes. Hornéala directamente desde congelada, añadiendo unos 10–15 minutos extras al tiempo de cocción hasta que esté bien caliente y dorada.