Ingredientes
- 2 a 3 cocos secos (los marrones; no los verdes)
- Agua tibia (cantidad necesaria)
Elaboración paso a paso (aceite de coco casero)
1) Abrir el coco y extraer la pulpa
- Golpea el coco con un martillo o usa un cuchillo robusto para partirlo con cuidado.
- Retira toda la carne blanca (pulpa) ayudándote de una cuchara resistente o un cuchillo.
2) Rallar o licuar la pulpa
- Opción A (rallado): ralla la pulpa lo más fino posible.
- Opción B (licuado): corta la pulpa en trozos y licúa con agua tibia, agregando solo lo justo para que la licuadora trabaje con facilidad.
3) Obtener la leche de coco
- Pasa la mezcla por una gasa o un colador muy fino.
- Exprime bien para extraer toda la leche de coco.
- Reserva la parte sólida (pulpa) si deseas reutilizarla como:
- harina de coco (tras secarla)
- exfoliante natural
4) Cocinar la leche hasta separar el aceite
- Vierte la leche de coco en una olla y calienta a fuego medio-bajo, dejando que hierva suavemente y sin tapa.
- Tras 45–60 minutos, notarás que:
- el líquido se va evaporando,
- el aceite empieza a separarse,
- los sólidos se doran y el aceite puro se libera.
5) Filtrar y guardar correctamente
- Deja que se enfríe unos minutos.
- Cuela con un paño limpio o un colador fino para separar el aceite del residuo.
- Guarda el aceite en un frasco de vidrio esterilizado con tapa.
- Déjalo reposar: si la temperatura es baja, el aceite puede solidificarse (es completamente normal).
Cómo usar el aceite de coco
- Cabello: aplícalo con un masaje en el cuero cabelludo y en las puntas antes del lavado. Funciona muy bien como mascarilla nocturna 1–2 veces por semana.
- Piel: utilízalo como hidratante natural o como desmaquillante.
- Cocina: úsalo solo si los cocos estaban en buen estado y no se añadieron aditivos durante el proceso.
Duración y conservación
- Hasta 1 mes a temperatura ambiente en un lugar fresco y oscuro.
- Hasta 3 meses en refrigeración.


