Higiene personal en adultos mayores: por qué es clave y qué zonas suelen olvidarse
La higiene personal es una base esencial del bienestar a cualquier edad. Aun así, en las personas mayores, dejar sin limpiar correctamente ciertas partes del cuerpo puede facilitar infecciones, inflamación y otras complicaciones que, en muchos casos, se pueden evitar.
No es solo una cuestión de apariencia: mantener una higiene adecuada ayuda a prevenir enfermedades y contribuye a una mejor calidad de vida.
¿Por qué la higiene es más importante después de los 60?
Con el paso de los años, el cuerpo cambia y se vuelve más vulnerable a problemas cutáneos. Por ejemplo:

- La piel suele volverse más fina y delicada
- El sistema inmunitario puede perder eficacia
- La cicatrización tiende a ser más lenta
- Aumenta la probabilidad de infecciones en la piel
Por eso, en la higiene diaria conviene prestar especial atención a algunas zonas que suelen pasarse por alto.
Zonas del cuerpo que se descuidan con frecuencia (y por qué conviene lavarlas bien)
1. Pies (especialmente entre los dedos)
Los pies permanecen muchas horas cubiertos, lo que favorece la humedad y crea un entorno ideal para hongos y bacterias.
Cuando la limpieza es insuficiente, puede aparecer:
- Pie de atleta u otras infecciones por hongos
- Pequeñas heridas que tardan más en curar
- Olor persistente
Recomendación: lavar a diario con agua tibia, secar con cuidado entre los dedos y revisar la piel con regularidad.
2. Detrás de las orejas
Es una zona típica “olvidada”, donde se acumulan sudor, grasa y microorganismos.
Si no se limpia bien, puede causar:
- Irritación
- Mal olor
- Infecciones cutáneas leves
3. Ombligo
El ombligo puede retener suciedad, sudor e incluso restos de jabón.
Una higiene deficiente favorece:
- Inflamación
- Infecciones bacterianas
- Molestias locales
Recomendación: limpiarlo suavemente durante el baño y secarlo completamente.
4. Pliegues de la piel
En áreas como axilas, ingles, debajo del abdomen o bajo el busto, la humedad puede quedarse atrapada, sobre todo si hay roce.
Esto puede derivar en:
- Irritaciones
- Infecciones por hongos
- Enrojecimiento persistente
5. Zona íntima
Una higiene íntima correcta (sin excesos) es importante para reducir molestias y ayudar a prevenir infecciones urinarias.
Clave: evitar productos agresivos; lo más recomendable suele ser agua o jabones suaves indicados para esa zona.
6. Manos y uñas
Las uñas largas o con suciedad pueden acumular bacterias y transferirlas con facilidad al tocar alimentos, la boca o el rostro.
Mantener manos y uñas limpias, y las uñas cortas, reduce el riesgo de infecciones.
Consejos prácticos para una higiene segura en personas mayores
- Elegir jabones suaves e hidratantes
- Evitar el agua demasiado caliente
- Secar bien el cuerpo tras el baño, especialmente en pliegues
- Usar crema hidratante si hay sequedad o tirantez
- Pedir apoyo si existe dificultad de movilidad para evitar caídas o lesiones
Conclusión
Una higiene completa y consciente mejora el confort diario y puede prevenir infecciones y problemas de salud en los adultos mayores. Poner atención en las zonas que suelen pasarse por alto es un hábito simple que puede marcar una diferencia notable en el bienestar general.
Aviso importante
Este contenido tiene fines informativos y no reemplaza la orientación médica. Si hay irritación persistente, heridas o signos de infección, es esencial consultar con un médico o profesional de la salud.


