Ingredientes
Para preparar este plato necesitarás:
- Huevos
- Yogur natural
- Azúcar
- Sal
- Levadura química (tipo Royal)
- Sémola de trigo
- Aceite vegetal para freír
La combinación de estos ingredientes da como resultado una masa ligera pero consistente, con una textura muy agradable al masticar.
En esta receta, la sémola sustituye a la harina de trigo convencional, aportando un sabor diferente y convirtiéndola en una excelente alternativa para quienes buscan evitar la harina tradicional.

Instrucciones paso a paso
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Mezclar los ingredientes húmedos
Coloca los huevos en un bol y bátelos hasta que estén bien integrados. Añade el yogur natural y sigue mezclando hasta obtener una crema homogénea. -
Añadir los ingredientes secos
Incorpora el azúcar, la sal, la levadura química y la sémola. Remueve con una espátula o batidor hasta lograr una masa uniforme, sin grumos. -
Dejar reposar la masa
Deja reposar la mezcla unos 5 minutos. Este tiempo permite que la sémola absorba la humedad y la masa tome cuerpo, facilitando el formado y la fritura. -
Preparar la manga para dar forma
Pasa la masa a una bolsa de congelación resistente y corta una de las puntas para usarla como manga pastelera casera. -
Freír los discos
Calienta abundante aceite en una sartén. Cuando esté caliente (pero sin humear), presiona la bolsa y deja caer pequeñas porciones de masa en el aceite, formando discos pequeños.
Fríelos por ambos lados hasta que estén dorados y crujientes. -
Escurrir el exceso de aceite
Retira los discos fritos y colócalos sobre papel de cocina para eliminar el exceso de grasa. -
Servir
Sirve los discos todavía calientes para disfrutar al máximo su textura crujiente por fuera y tierna por dentro. Son ideales como merienda, tentempié o postre.
Cómo hacer esta receta con éxito
Esta preparación es muy sencilla y no requiere técnicas complicadas. Los puntos clave son:
- Asegurarte de que la masa quede bien mezclada, suave y sin grumos.
- Dejar reposar la masa para que la sémola se hidrate y se vuelva más manejable.
Al freír:
- El aceite debe estar caliente, pero no en exceso, para que los discos se cocinen de manera uniforme sin quemarse ni absorber demasiado aceite.
- Usa una cuchara o espátula para darles la vuelta con cuidado y evitar que se rompan, ya que la masa es delicada cuando está recién cuajada.
Lo ideal es servirlos inmediatamente después de freírlos. El contraste entre el exterior crujiente y el interior esponjoso es lo que hace que esta receta sea tan especial.
Para acompañar, puedes añadir:
- Un hilo de miel
- Azúcar glas espolvoreada
- Una cucharada de yogur
- Salsas dulces a tu gusto
Variaciones de la receta
Versión salada
Para transformar esta receta en un bocado salado:
- Omite el azúcar de la masa.
- Agrega hierbas frescas picadas como perejil, eneldo o cebollino.
- Añade queso rallado (tipo parmesano o semicurado) para un sabor más intenso.
Estos discos salados son perfectos como entrante, acompañamiento o picoteo.
Versión más dulce
Si prefieres un resultado más goloso:
- Incorpora una cucharadita de extracto de vainilla o una pizca de canela a la masa.
- Sirve los discos con fruta fresca, una bola de helado o un poco de salsa de chocolate para un postre más elaborado.
Versión más ligera (horneada)
Si buscas reducir la cantidad de aceite:
- Precalienta el horno a temperatura media-alta.
- Forma pequeños círculos con la masa sobre una bandeja forrada con papel vegetal.
- Hornea hasta que estén dorados.
La textura será ligeramente diferente (menos frita y más tipo galletita esponjosa), pero sigue siendo una opción muy sabrosa y más ligera.
Consejos útiles
- Asegúrate de que el yogur esté bien mezclado con los huevos antes de añadir los ingredientes secos; así consigues una masa más uniforme.
- Si la masa queda demasiado espesa, añade una pequeña cantidad de leche o agua, poco a poco, hasta obtener una consistencia más fluida pero no líquida.
- No llenes demasiado la sartén: fríe los discos en tandas pequeñas. De esta manera, mantienen su forma, se doran por igual y el aceite no baja demasiado de temperatura.
- Si no dispones de una bolsa de congelación, puedes usar una manga pastelera o incluso dejar caer la masa con una cucharita en el aceite, procurando que todas las porciones tengan un tamaño similar para que se cocinen de forma uniforme.
Cómo conservarlos
Estos bocados saben mejor recién hechos, cuando aún están crujientes. Sin embargo, si te sobran:
- Guárdalos en un recipiente hermético a temperatura ambiente hasta 24 horas.
- Para recuperar su textura crujiente, caliéntalos unos minutos en horno tostador o en freidora de aire antes de servir.
Conclusión
Esta receta sin harina de trigo es una opción excelente para quienes buscan un aperitivo o postre rápido, fácil y diferente. Con ingredientes sencillos y un proceso muy directo, cualquiera puede prepararla con buenos resultados.
Su gran ventaja es la versatilidad: puedes adaptarla a versiones dulces o saladas, cambiar los acompañamientos y personalizarla según tus gustos.
Ya sea como tentempié con sabor salado o como postre acompañado de miel, frutas o chocolate, estos discos de sémola y yogur siempre sorprenden. Anímate a prepararlos y experimenta con distintas combinaciones de sabores y toppings para hacer la receta completamente tuya. ¡Buen provecho!


