Cómo dejar la rejilla del horno como nueva con un truco sencillo y natural
Cuanto más utilizas la rejilla del horno, más grasa, restos de comida y suciedad se acumulan sobre ella… y más difícil parece limpiarla. Pero existe un método muy simple para devolverle su aspecto original sin esfuerzo y sin productos químicos agresivos.
Con el paso del tiempo, el aceite quemado y las partículas de comida se adhieren a la rejilla del horno hasta el punto de que parece imposible limpiarla correctamente, e incluso puede afectar a su uso.
Por qué es importante limpiar la rejilla del horno
El horno es un aliado indispensable en la cocina. Da igual si es un modelo estático o de convección: en su interior siempre encontrarás una o varias rejillas deslizantes donde colocas bandejas, moldes o recipientes con tus preparaciones. Estas rejillas se ajustan a diferentes alturas gracias a un sistema corredero que facilita la cocción de distintos platos.

Sin embargo, al igual que ocurre con el resto de la cocina, la rejilla del horno se ensucia con cada uso. Con el tiempo, la grasa incrustada y los restos quemados forman una capa que cuesta muchísimo eliminar. Aunque existen productos comerciales desengrasantes, no siempre cumplen lo que prometen y, además, suelen ser muy agresivos.
La buena noticia es que puedes desengrasar la rejilla del horno de forma rápida y eficaz con una solución casera, natural y económica. Su efectividad te sorprenderá.
Qué necesitas para limpiar la rejilla del horno
Para aplicar este truco, reúne los siguientes elementos:
- Una bolsa de basura grande (o similar), lo bastante amplia como para que la rejilla quepa en su interior.
- Una pastilla de detergente para lavadora o bien detergente en polvo o líquido para ropa.
- Un recipiente o bol para disolver el detergente.
- Agua caliente (no hirviendo).
- 3 o 4 cucharaditas de bicarbonato de sodio.
- Un tenedor o cucharilla para remover.
No es imprescindible que compres una bolsa especial; cualquier bolsa resistente y de buen tamaño puede servir, siempre que la rejilla quepa sin problemas.
Paso a paso: cómo desengrasar la rejilla del horno
1. Preparar la disolución limpiadora
- Coloca la pastilla de detergente (o una porción de detergente de ropa) en un bol.
- Añade agua caliente al recipiente hasta cubrir el detergente. El agua debe estar bien caliente, pero no hirviendo, para evitar que la bolsa pueda romperse más adelante.
- Si usas una pastilla y no se deshace por completo, ayúdate con un tenedor para triturarla y acelerar la disolución.
2. Añadir el bicarbonato
- Incorpora 3 o 4 cucharaditas de bicarbonato de sodio a la mezcla.
- Remueve bien hasta obtener una solución homogénea.
La combinación de detergente y bicarbonato crea un desengrasante muy potente, capaz de ablandar y desprender la grasa más incrustada.
3. Preparar la bolsa con la rejilla
- Introduce la rejilla del horno en la bolsa de basura grande con cuidado de no rasgarla.
- Vierte la solución limpiadora dentro de la bolsa, asegurándote de que el líquido entre en contacto con toda la rejilla.
- Expulsa el exceso de aire y cierra la bolsa herméticamente para evitar fugas.
Coloca la bolsa sobre una superficie plana donde pueda permanecer sin moverse durante varias horas.
4. Dejar actuar el producto
- Deja reposar la rejilla dentro de la bolsa al menos 2 horas.
- Si la suciedad es moderada, este tiempo suele ser suficiente.
- Si la rejilla está muy quemada o lleva mucho tiempo sin limpiarse, puedes dejarla toda la noche para un resultado óptimo.
Durante este tiempo, la mezcla actuará sobre la grasa, reblandeciéndola y desprendiéndola de la superficie metálica.
5. Aclarar y secar
- Pasado el tiempo de reposo, abre la bolsa con cuidado y saca la rejilla.
- Enjuágala bajo el grifo con agua, preferiblemente caliente.
Verás que los restos de grasa y suciedad se desprenden con facilidad sin necesidad de frotar con fuerza. - Sécala con un paño limpio o déjala escurrir al aire.
Una vez seca, tu rejilla del horno quedará limpia, brillante y lista para usar nuevamente, como si fuera casi nueva.
Usando este método con regularidad, no solo mantendrás tu horno más limpio, sino que también alargarás la vida útil de sus rejillas y evitarás recurrir a productos químicos demasiado agresivos para tu salud y para el medio ambiente.


