Introducción
Hornear un pastel que combine una presentación espectacular con un sabor inolvidable es una de las mayores satisfacciones en repostería.
El pastel de la imagen, ligero, esponjoso y delicado, espolvoreado con azúcar glas, es un ejemplo perfecto de ese tipo de postre.
Esta creación, conocida como tarta de queso japonesa o soufflé cheesecake, une la cremosidad de una cheesecake tradicional con la textura aireada de un soufflé.

A continuación encontrarás una guía paso a paso para preparar este delicioso pastel y conseguir un resultado perfecto en cada horneado.
Receta de Cheesecake Japonés Esponjoso
Ingredientes
- 1 taza (200 g) de queso crema, a temperatura ambiente
- 1/4 de taza (60 g) de mantequilla sin sal, blanda
- 1/2 taza (120 ml) de leche
- 1/2 taza (100 g) de azúcar granulada, dividida en dos partes
- 6 huevos grandes, separados en yemas y claras
- 1 cucharadita de extracto de vainilla
- 1/4 de taza (30 g) de harina para bizcochos (harina floja)
- 2 cucharadas de maicena (fécula de maíz)
- 1/4 de cucharadita de sal
- 1/4 de cucharadita de cremor tártaro
- Azúcar glas (impalpable), para espolvorear al final
Instrucciones
1. Preparar la masa
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Precalentar el horno y preparar el molde
- Precalienta el horno a 320°F (160°C).
- Engrasa un molde redondo de 20 cm (8 pulgadas) y cubre la base con papel de horno.
- Envuelve la parte exterior del molde con papel de aluminio para evitar que entre agua durante el baño María.
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Derretir y mezclar los ingredientes lácteos
- Coloca en un bol resistente al calor el queso crema, la mantequilla y la leche.
- Pon el bol sobre una olla con agua caliente (baño María) y remueve hasta obtener una mezcla homogénea y sin grumos.
- Retira del fuego y deja que se temple unos minutos.
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Incorporar las yemas
- Cuando la mezcla esté tibia, añade la mitad del azúcar granulada, las yemas de huevo y el extracto de vainilla.
- Bate hasta que todo quede bien integrado y la mezcla sea lisa.
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Añadir los ingredientes secos
- Tamiza la harina para bizcochos y la maicena directamente sobre la mezcla.
- Agrega la sal y bate de nuevo hasta obtener una masa suave y sin grumos.
2. Montar las claras
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Batir las claras de huevo
- En un bol limpio y completamente seco, bate las claras con una batidora de mano o de pie a velocidad media hasta que estén espumosas.
- Añade el cremor tártaro y continúa batiendo hasta que se formen picos suaves.
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Agregar el azúcar restante
- Incorpora poco a poco el resto del azúcar granulada mientras sigues batiendo, ahora a velocidad alta.
- Bate hasta conseguir un merengue firme, brillante y con picos que se mantengan estables.
3. Mezclar y hornear
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Integrar el merengue en la mezcla de queso
- Añade aproximadamente un tercio del merengue a la mezcla de queso crema y mezcla con movimientos envolventes para aligerar la masa.
- Incorpora el merengue restante en dos tandas, siempre con movimientos suaves y envolventes, procurando no perder el aire incorporado.
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Verter la masa en el molde
- Vierte la masa en el molde preparado y alisa la superficie con una espátula.
- Golpea suavemente el molde sobre la encimera para eliminar burbujas de aire grandes.
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Hornear al baño María
- Coloca el molde dentro de una fuente o bandeja de horno más grande.
- Llena la fuente con agua caliente hasta llegar aproximadamente a la mitad de la altura del molde del pastel.
- Hornea a 320°F (160°C) durante unos 60–70 minutos, hasta que la superficie esté dorada y, al insertar un palillo en el centro, salga limpio.
- Apaga el horno y deja el pastel dentro, con la puerta entreabierta, unos 10 minutos más para que se enfríe de forma gradual y evitar grietas.
4. Toques finales
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Enfriar completamente
- Saca el molde del horno y del baño María.
- Colócalo sobre una rejilla y deja que el cheesecake se enfríe por completo dentro del molde.
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Desmoldar y decorar
- Una vez frío, desmolda con cuidado.
- Espolvorea generosamente la superficie con azúcar glas para darle un acabado elegante.
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Servir
- Corta en porciones y sirve este cheesecake japonés esponjoso acompañado de tu té o café favorito.
- Disfruta de su textura ligera y su sabor cremoso.
Conclusión
Preparar esta tarta de queso japonesa esponjosa es una experiencia deliciosa que llenará tu cocina del encanto de la repostería casera.
Su textura aireada y su sabor rico y suave la convierten en un postre ideal para sorprender a familiares y amigos.
Ya sea para una celebración especial o simplemente para darte un capricho dulce, este cheesecake japonés es una opción perfecta.
Siguiendo estos pasos detallados, obtendrás un postre tan bonito como delicioso, que todos querrán repetir. ¡Feliz horneado!


