Introducción
Dormir bien es un pilar esencial de la salud, y su importancia aumenta a partir de los 70 años. Un descanso de calidad contribuye a reforzar el sistema inmunitario, cuidar el corazón, mejorar la memoria y sostener mejores niveles de energía durante el día.
Aun así, muchas personas mayores mantienen ciertos hábitos antes de acostarse que, sin notarlo, pueden perjudicar seriamente la calidad del sueño y el bienestar general.
1. Beber demasiados líquidos justo antes de acostarse
Tomar mucha agua u otras bebidas al final del día puede hacer que te levantes varias veces durante la noche para ir al baño, interrumpiendo el descanso.
- Los despertares nocturnos frecuentes reducen el sueño continuo.
- Dormir a “tramos” se asocia con fatiga, presión arterial elevada y dificultades de concentración y memoria.
Consejo: mantén una buena hidratación a lo largo del día y reduce los líquidos unas 2 horas antes de dormir.

2. Usar el móvil o ver televisión en la cama
Las pantallas emiten luz azul, que puede interferir con la producción de melatonina, la hormona clave para conciliar el sueño.
- Puede costarte más quedarte dormido.
- El descanso tiende a ser más superficial y menos reparador.
Consejo: evita pantallas al menos 1 hora antes de acostarte. En su lugar, prueba con lectura ligera, música relajante o una rutina tranquila.
3. Cenar muy tarde o hacer comidas pesadas
Una cena abundante—especialmente rica en fritos o grasas—puede favorecer acidez, reflujo y malestar, dificultando el sueño.
Consejo: intenta cenar ligero y con antelación, idealmente 2–3 horas antes de dormir. Prioriza alimentos fáciles de digerir como:
- sopa o crema suave
- yogur
- frutas blandas o compota
4. Tomar café, té negro o alcohol por la noche
Tanto la cafeína como el alcohol pueden alterar el sistema nervioso y reducir la calidad del sueño profundo.
- La cafeína puede mantener el cuerpo en alerta más tiempo del que se percibe.
- El alcohol a veces produce somnolencia al inicio, pero después fragmenta el descanso y empeora los despertares nocturnos.
Consejo: elige bebidas más calmantes, como infusiones de:
- manzanilla
- tila
- toronjil
5. Acostarse con estrés o preocupaciones
Ir a la cama con tensión, pensamientos repetitivos o preocupaciones activa el sistema nervioso y dificulta relajarse.
Consejo: crea un cierre mental antes de dormir con alguna de estas prácticas:
- respiración profunda durante 3–5 minutos
- meditación breve o relajación guiada
- escribir pendientes o preocupaciones para “sacarlos” de la mente
Conclusión
A partir de los 70 años, cuidar lo que haces antes de dormir puede ser tan importante como la alimentación o la actividad física. Evitar estos errores cotidianos ayuda a mejorar el descanso, proteger la memoria y fortalecer la salud en general.
Importante
Este contenido es únicamente informativo. No somos médicos ni realizamos diagnósticos. Si presentas insomnio persistente u otros problemas de sueño, consulta siempre con un profesional de la salud.


