★ Ingredientes
Para la base
- 2 tazas de galletas tipo “graham” trituradas
- 1/2 taza de mantequilla derretida
- 1/4 de taza de azúcar
Para el relleno de cheesecake
- 680 g (24 oz, 3 paquetes) de queso crema a temperatura ambiente
- 1 taza de azúcar
- 3 huevos grandes
- 1 cucharadita de extracto de vainilla
- 1 taza de crema agria (sour cream)
Para la capa caramelizada
- 1/4 de taza de azúcar (para caramelizar por encima)
★ Instrucciones
1. Preparar la base
- Precalienta el horno a 350°F (175°C).
- En un bowl mediano, combina las galletas molidas, la mantequilla derretida y el azúcar hasta obtener una mezcla homogénea.
- Vierte la mezcla en el fondo de un molde desmontable (springform) y presiona firmemente para formar la base.
- Hornea durante unos 10 minutos. Retira del horno y deja enfriar por completo.
2. Preparar el relleno de cheesecake
- En un bowl grande, bate el queso crema hasta que quede muy suave y sin grumos.
- Incorpora la taza de azúcar y mezcla hasta integrar bien.
- Agrega los huevos uno por uno, batiendo ligeramente después de cada adición.
- Añade la vainilla y la crema agria; mezcla hasta conseguir una crema lisa y uniforme.
- Vierte el relleno sobre la base ya fría y alisa la superficie con una espátula.
3. Hornear el cheesecake
- Lleva el molde al horno precalentado y hornea durante 50–60 minutos, o hasta que el centro esté casi firme pero aún se mueva ligeramente al sacudir el molde.
- Apaga el horno, deja la puerta entreabierta y deja el cheesecake dentro durante aproximadamente 1 hora para que se enfríe gradualmente.
- Después, refrigera el cheesecake al menos 4 horas, o mejor aún, toda la noche para que tome buena consistencia.
4. Caramelizar la cubierta
- Justo antes de servir, espolvorea de manera uniforme 1/4 de taza de azúcar sobre la superficie del cheesecake frío.
- Con un soplete de cocina, carameliza el azúcar hasta que adquiera un color dorado y una textura crujiente.
- Si no tienes soplete, coloca el cheesecake bajo el grill (broiler) del horno durante unos minutos, vigilando constantemente para evitar que el azúcar se queme.
5. Servir
- Corta en porciones y sirve el cheesecake frío, disfrutando del contraste entre el relleno cremoso y la capa superior de azúcar caramelizado y crujiente.


